9 feb 2012

Volver


A pesar de todo, las vueltas de la vida, algo nuevo siempre está en vela por descubrirse, en mi caso siento como que volví a donde había estado antes y me gusta más que cuando lo deje. Del ambiente habitual y de la retirada quedaron recuerdos congelados, como estáticos, estos recuerdos volvieron con mi regreso y cambiaron de fríos a calientes, de sucumbos a florecientes, por que a donde volví, donde me hallé entonces me extrañaban, me extrañaban más que cuando me fui, deseaban que regrese. La cálida cama me esperaba tendida, el olor a comida a medio hacer bordeaba el entrepiso y desde mi cuarto olía a cariño y a ternura, a recuerdo. La comida se tardó más de lo que esperaba, pero en fin, el amor se sentó en la mesa y el ánimo de alegría de todos me dejo por demás contento. Más de una larga hora de sobremesa nos puso al corriente, y entonces me encontré desensillado, listo para descansar, calmo y contento. Ya estaba en casa, ya era mi hogar. Como un niño di dos vueltas en la cama y dormí profundamente cayendo en un sueño de reconciliación con mi alma, caritizandome conmigo mismo, haciendo las paces con mis penas, curándome y acomodando mis alegrías. Por fin en casa, que alivio, que placer.




PD: inventé una palabra en este texto

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